viernes, 13 de diciembre de 2013

La vida en el espacio


Todas aquellas cosas que hacemos cotidianamente resultan harto complicadas cuando hay que realizarlas en el espacio. La vida de un astronauta puede verse complicada incluso en las tareas más sencillas.

A la hora de tomar el desayuno la tripulación repone fuerzas con galletas, cereales y huevos revueltos deshidratados y envasados al vacío, leche desecada y azúcar. Los desayunos están presentados en paquetes con una pajita, y para consumirlos se usa un grifo especial que añade agua proveniente de los transbordadores o del sistema de reciclaje de la estación. Servir el café en una taza resulta casi imposible, ya que el líquido forma gotas que quedan suspendidas. En el espacio las moléculas se mantienen unidas sin que ninguna fuerza pueda romper ese equilibrio.

Un grupo de científicos ha patentado una taza de café para gravedad cero. Tras sus investigaciones concluyeron que en condiciones de microgravedad los líquidos fluyen normalmente cuando circulan por un ángulo muy agudo, debido a la tensión superficial que se origina. Por ello, esa taza posee una esquina pronunciada en uno de sus lados.

La NASA invierte además en un prototipo de impresora 3D capaz de producir diferentes platos. Según la empresa que desarrolla el proyecto, “el sistema de impresión proporcionará comida caliente de manera rápida, con un alto nivel nutricional y sin generar desechos”.El menú de los astronautas incluye más de cien productos en su menú, hamburguesas incluídas.

En lo que a la higiene personal se refiere, la tripulación se asea con un agua enjabonada envasada en una bolsa de plástico duro con un dispensador. El líquido, que no requiere aclarado, flota, y hay que atrapar las partículas acuosas para frotarse con ellas o extenderlas con un pedazo de tela o un peine, si se trata de lavarse el pelo. De este modo, ahorran el 90% del agua que emplearían en La Tierra. Cada astronauta tiene asignados dos litros para su higiene diaria. La humedad y el líquido que quedan en el ambiente son succionados por el sistema de ventilación, que depura el aire y condensa los vapores para así reciclar el agua.

Para cortarse las uñas emplean un cortauñas ordinario, con un velcro y un aspirador que evitan que los pedazos se cuelen en la nariz y los ojos o los de sus compañeros.

El cepillo de dientes se moja con gotas de agua cuidadosamente extraídas de un envase especial.

Para escribir no usan lápices ni portaminas: su grafito produce un polvo que obstruiría los conductos. Además, este material es un gran conductor de la electricidad y muy inflamable, como la madera y la goma. En los 60, Paul C. Fisher diseñó y vendió a la NASA el Space Pen, un bolígrafo capaz de escribir a temperaturas de entre -10 grados y 204 grados centígrados, y en todas direcciones. Hoy cualquiera puede adquirir un Space Pen como los que aún utilizan en la Estación Espacial Internacional (EEI). Se fabrican en titanio y contienen unos cartuchos presurizados con nitrógeno rellenos de una tinta muy viscosa, lo que impide fugas.

El gas se expande poco a poco, ocupando el hueco que deja la tinta al consumirse y obligando a la que queda a ir hacia la punta, lo que asegura que la escritura sea siempre limpia, sin manchas ni borrones, incluso hasta el final de la vida del instrumento, cuya duración, por cierto, triplica la de los diseños convencionales.

Los cosmonautas cuentan con ordenadores portátiles con conexión a Internet y no sólo para trabajar, sino también para escribir e-mails y, desde 2010, tuits. Antes debían enviar sus tuits por correo electrónico a los técnicos de la Tierra para que estos los publicaran, pero hace 3 años les instalaron un software para hacerlo sin intermediarios. La estación dispone de más de 60 portátiles resistentes a la radiación y que no emiten gases nocivos. Incluyen un velcro para fijarlos a las superficies, potentes ventiladores (el aire caliente no asciende en el espacio) y un adaptador para la corriente continua de 28 V del sistema de la EEI.

Para hacer sus necesidades la EEI tiene dos aseos unisex. Para defecar, el astronauta usa un retrete, recubierto de un material suave y cómodo, que sella su trasero a la superficie. Además, debe asegurarse con correas y sujeciones. Un flujo de aire contínuo succiona las heces (sin gravedad no caen) y las introduce en una bolsa microperforada que retiene sólidos, líquidos y bacterias. Su contenido se liofiliza aplicándole vacío, lo que elimina el olor. Los desechos se transportan a la Tierra para analizarlos y eliminarlos.

En el caso de la orina, esta se deposita en un embudo unido a una manguera flexible que la chupa y conduce a una cámara giratoria. Allí, la acción de la fuerza centrífuga lanza el fluído a las paredes de esta estructura que rota a gran velocidad, introduciéndolo por unos orificios conectados con tuberías que mueren en el sistema de reciclaje.

El dispositivo para purificar la orina humana o de los animales de laboratorio es un destilador de vacío que gira sin cesar para crear su propio campo gravitatorio y separar así el agua de las impurezas. El producto se filtra repetidamente y se destruyen los contaminantes orgánicos y los microbios. La unidad depura el 93% de los líquidos y da un agua potabilizada.

Ahora se persigue el diseño de sistemas autosuficientes de reciclaje de aire y agua. Melissa (Micro-Ecological Life Support System Alternative) es un proyecto de la Agencia Espacial Europea y otras instituciones para crear un ecosistema artificial de microorganismos y plantas que regenere el aire y recicle los fluidos mediante los residuos orgánicos y el CO2, producidos por los propios tripulantes.

A la hora de irse a la cama dos cubículos acolchados sirven como dormitorios, con grandes ventanas al exterior. Están adaptados para que quepa una persona con su saco de dormir, que se fija a la pared. El resto de la tripulación duerme donde desee dentro de la cabina, siempre que se aseguren a algún punto. La ingravidez permite a los astronautas descansar en cualquier orientación.

Para conciliar el sueño, deben superar la cinetosis (desorientación y malestar temporales por la falta de gravedad) y su propia ansiedad y emociones, además de ignorar el ruido de los ventiladores y los aparatos de la instalación. Los habitáculos han de airearse bien, ya que el aire no asciende en un ambiente de microgravedad, y los astronautas podrían despertar en una burbuja formada por el dióxido de carbono que ellos mismos exhalan.

Las tuberías del sistema de ventilación de la estación, fabricadas de materiales anticorrosivos y antimicrobianos, como el titanio u el acero, conducen oxígeno y nitrógeno a presión desde los transbordadores hasta los tanques de almacenamiento, y de estos, a la cabina.

Además, otros conductos se encargan de transportar el aire de los habitáculos hasta unas depuradoras de CO2, para devolver al interior una corriente ya oxigenada, lo que garantiza que el gas no se acumule.

El dióxido de carbono se separa mediante un material denominado zeolita, una especie de tamiz químico. En ausencia de gravedad, los fluídos permanecen estáticos, por lo que el sistema incorpora decenas de bombas que aportan la presión necesaria para moverlos. La red de tubos extrae de distintos puntos muestras de aire que se analizan constantemente para mantener niveles adecuados de los distintos componentes.

Para hacerse revisiones médicas se analizan a diario la sangre, el orín y la saliva de los astronautas. Ellos mismos se toman las muestras, pese a que siempre hay al menos dos oficiales médicos.

La tripulación sabe poner inyecciones, suministrar oxígeno o usar un desfibrilador. La estación tiene todo tipo de fármacos y conexión permanente con un equipo médico de la NASA y las agencias espaciales rusa, europea y japonesa. Aunque cumplen 8 días de aislamiento previo al despegue para evitar contagios, la tripulación está muy expuesta a las enfermedades.

En la Tierra, un estornudo propulsa los gérmenes hasta 2 metros; pero sin gravedad, los microbios flotan hasta depositarse en una superficie sin que el sistema de ventilación los elimine. Por razones aún desconocidas, el sistema inmune decae en el espacio y los patógenos se fortalecen, y se ha demostrado que los fármacos pierden eficacia por la microgravedd y la radiación contínua.

En cuanto a hacer ejercicio, allí arriba actividades como correr o caminar no suponen ningún esfuerzo. Los astronautas mantienen el tono muscular corriendo sobre una cinta, y para conseguir la resistencia necesaria se colocan un arnés, parecido a los que llevan los windsurfistas, que se engancha a unas pesas situadas a cada lado de la máquina de ejercicio y que pueden sumar hasta 70 kg. a la masa del corredor, según el peso de este. El objetivo no es otro que simular el efecto de la fuerza de gravedad.

Tras un largo rato de ejercicio, las suelas de las zapatillas pueden alcanzar temperaturas muy elevadas, ya que en el espacio el calor no se propaga. Incluso es posible que huela a goma quemada.

La tripulación de la EEI usa también una especie de bicicleta estática similar a las convencionales y un dispositivo para ejercitar su resistencia: este artilugio se compone de cilindros de vacío que aplican una carga que puede rozar los 300 kg. a una barra o cable con la que se realizan ejercicios de fuerza. Es importante que los astronautas se entrenen una media de 2 horas al día para mantener su salud cardiovascular, su esqueleto, su resistencia y su tono muscular, y combatir la pérdida de densidad ósea y la atrofia muscular que sufre el cuerpo en microgravedad.

En abril de 2007 la astronauta Sunita Williams participó en el maratón de Boston desde la cinta mecánica del orbitador espacial, y 5 años después completó el ejercicio de triatlón en la EEI.

El tema de los viajes espaciales está lleno de curiosidades. Para un astronauta que orbita alrededor de la Tierra, la temperatura puede variar de forma brusca en cuestión de segundos, dependiendo de que se encuentre frente al Sol o protegido por la sombra de nuestro planeta. En este último caso, la temperatura puede llegar hasta -180º C. Ahora bien, si el astronauta se encuentra de cara al astro rey, el calor se hace insoportable, alcanzándose los 122 ºC. En el universo, la temperatura absoluta de la radiación cósmica de fondo es de -266,15 ºC.

O esta foto del astronauta Chris Hadfield, cuyos videos son seguidos con mucho interés en la red, en la que podemos ver que es imposible escurrir una toalla.

(Información tomada del reportaje La vida ahí arriba en el Muy Interesante de octubre de 2013, y otros sitios de Internet)

jueves, 12 de diciembre de 2013

Emociones tóxicas (XI): el duelo


Nacemos y crecemos, y en todo este proceso nos transformamos en personas, con un potencial que debe ser liberado para vivir y ser felices.

Lo más sano en cada ciclo o etapa de la vida es ser capaz de manifestar nuestras emociones, y no permanecer atados a hechos o circunstancias determinadas y a personas con las cuales no hemos podido cerrar nuestros vínculos.

Los seres humanos vivimos ligándonos a las cosas y a las personas afectivamente, solemos poner en ellos una gran parte de nosotros mismos.

Existen diferentes tipos de duelos:

a) Patológico. Se subdivide a su vez en otros dos tipos, la negación del duelo y la intensificación del duelo. En el 1º la persona no logra expresar la emoción que le ha causado. El no permitirse sentir lo que verdaderamente le está pasando terminará dañando su cuerpo y su alma. El 2º lleva a la depresión y muchas veces a ciertas alteraciones de tipo emocional. La persona reacciona expresando sus emociones de forma descontrolada. La melancolía es la manifestación del duelo patológico.

b) Ambiguo. Se da cuando no se sabe si la persona ha muerto o no. Este puede ser el caso de una persona desaparecida, secuestrada, de un marido que se fue y no ha vuelto, de un padre que sigue vivo pero cuyo hijo no sabe dónde, y el caso de un chico que sabe que fue adoptado pero ignora dónde están sus padres biológicos.

También se le conoce como “duelo congelado”, es decir, la persona siente alegría, pero a la vez dolor por no poder cerrar o entender una determinada etapa de su vida.
El dolor no es un estado, sino un proceso.

Hábitos erróneos que nos han enseñado respecto al duelo:

1) Puedes reemplazar tus pérdidas. Reemplazamos atiborrándonos de comida, ahogándonos con trabajo, etc. El tema es no pensar, no sufrir las pérdidas. Nos enseñaron a reemplazar las pérdidas, pensando que con ello evitaríamos sufrir el dolor que nos causan las ausencias.

2) Si estás sufriendo, hazlo solo. No queremos llorar delante de nadie para no incomodar al otro.

3) El tiempo curará las heridas. El tiempo no cura nada.

4) En una semana se te pasará. Aparece la ira, a menudo inconsciente, contra la figura perdida y dirigida hacia otra persona, sentimiento que está relacionado con la impotencia de la situación.

5) Tienes que ser fuerte. Como si el llanto fuera un signo de debilidad.

6) Tienes que distraerte. El tema es aturdirnos para no pensar.

Una cosa es la evocación cariñosa y algo nostálgica, o el sereno y tierno recuerdo que nunca puede desaparecer si hemos amado a alguien, y otra cosa es una esclavitud interna, cuando a causa de ese apego dejamos de vivir, dejamos de crecer, nos anulamos y nos enfermamos, la vida pierde sentido. Ha pasado el tiempo y ya no somos capaces de disfrutar y de crear.

No nos castiguemos por aquello de lo que no somos culpables. Soltemos lo que ya ha pasado y démosle la bienvenida a lo nuevo.

Tu vida es un río, un cauce que siempre está en movimiento, en acción, y que nadie excepto tú puede detener.

Después de vivir algo intensamente hay que soltar, hay que pasar a otra cosa.

Las personas afirman que el tiempo cambia las cosas y las circunstancias, pero en realidad el único que puedes originar un cambio eres tú mismo.

Para vivir en libertad no podemos permanecer atados al pasado. Suelta los recuerdos, respira hondo y vuelve a caminar.

El dolor es único. Ni siquiera una persona que ha sufrido un gran dolor puede comprender el tuyo porque tu dolor y tu emoción son exclusivos y nacen de esa relación exclusiva y única que tú tenías con esa persona que ya no está.

La gente puede tratar de comprender pero nadie puede sentir lo mismo que tú. Necesitas sacar el dolor, el dolor no hay que ocultarlo, no hay que justificarlo, no hay que explicarlo. El dolor necesita ser escuchado, hay que agotarlo.

El dolor no es el problema, el problema son las emociones no sanadas. El problema está cuando ha quedado una relación inconclusa, sentimientos no expresados o palabras no dichas.

Perdona y, si es necesario, perdónate y vuelve a soñar y a proyectarte en el futuro. No encierres tus emociones ni tus emociones ni tus palabras, libéralas.
El hecho de movernos nos posibilitará avanzar y superar esa tristeza que parecía no acabar nunca.

Recuperarás tu energía y tu fortaleza. Y no sólo superarás todo el dolor sino que saldrás con un carácter más desarrollado y un potencial que te permitirá alcanzar lugares y personas que nunca habías imaginado.

El temor es parte de nuestra naturaleza. La pregunta no es cuándo moriré sino cómo he de vivir hasta que muera y cómo estoy invirtiendo mi vida hoy.

Ante el dolor no es necesario explicar nada, sólo acompañar y consolar.

Animemos a la persona a sacar su dolor, a que nos cuente, que recuerde, que sienta y se exprese con libertad.

Es importante aprender a pedir ayuda. Debemos pedirle que nos diga qué le hace bien y qué no. Algunas personas desean que las llamen mientras que otras prefieren un tiempo de silencio. Si sabemos acompañarlos, ellos sabrán que no están solos.

El proceso de recuperación de las pérdidas es totalmente personal y no existe un modelo a seguir:

1) Libera el dolor. Aprende a sacar las imágenes negativas, tristes, del álbum de tu mente.

2) Luego, confiesa. Confesión es la acción de disculparse por lo que has hecho o has dejado de hacer. Mientras sigas defendiendo el derecho de tener razón, vas a encontrar un obstáculo en el proceso de curación de tus emociones.

3) Perdona. Es un acto liberador donde el que perdona es el que recibe la libertad.

Perdonar no es justificar al otro, tampoco es olvidar, no es minimizar sino sanar ese dolor. Esto sucede a pesar del daño que te han causado. Perdonar es desligar a esa gente de tu vida. Perdonar es soltar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú.

Perdonar es un acto que te hace cerrar el pasado para poder adentrarte libremente en tu futuro. Perdonar es un acto de grandeza. Tenemos que aprender a perdonar, porque en la vida siempre habrá gente que haga daño, y muchas veces nosotros, aunque sea sin darnos cuenta, también ofendemos a los demás.

4) Haz declaraciones emocionales importantes.

La vida cobra sentido cuando la invierto en otros, cuando la vivo con la mayor intensidad posible. Muchas veces permanecemos estancados mucho tiempo en el pasado, o miramos el futuro cargándonos de ansiedades y miedos por lo que ha de suceder en lugar de vivir un presente lleno de posibilidades, disfrutando el aquí y el ahora.

La vida cobra sentido cuando la enriquezco.

(Del libro de Bernardo Stamateas)

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Dos versiones de Hitchcock


Veía hace poco una de las versiones que sobre la vida de Hitchcock se han hecho, la protagonizada por Sienna Miller, de la que había oído hablar mucho pero a la que nunca había visto trabajar, y la verdad es que me ha gustado. Está un poco en la línea de Naomí Watts. Son las actrices que más gustan ahora en Hollywood, rubias, delicadas y femeninas, pero al mismo tiempo fuertes y con mucha personalidad, muy educadas y con algo especial que cautiva. Lo cierto es que si es verdad todo lo que en ella se dice, Hitchcock no sale muy bien parado que digamos.

La acumulación de situaciones grotescas y groserías por parte del cineasta terminan estomagando. Ya había oído en más de una ocasión que tenía preferencia por las actrices rubias y frías, y que a Tippi Hedren, con la que se obsesionó más que con ninguna otra, le hizo pasar un calvario en una de las escenas más truculentas de Los pájaros, aquella en la que la protagonista es atacada por los animales, obligándola a repetir muchas veces las mismas tomas, pero no sabía hasta qué punto había llegado su crueldad. 45 tomas repartidas a lo largo de 5 días, en los que pensaba en un principio haber utilizado aves mecánicas y luego usó animales de verdad.

Sienna Miller está magnífica interpretando a aquella actriz, aunque su parecido con ella, físico o por su forma de actuar, es lejano. Podemos ver la tortura a la que fue sometida, el ensañamiento pese a las leves protestas de algunos de los miembros del equipo. A las lesiones producidas por las garras y los picotazos se sumó el desgaste psíquico, la tensión nerviosa por la interminable repetición de la misma situación macabra. Hitchcock era muy perfeccionista, pero en la película lo que se muestra es una perversión.

Cuando termina de rodar esa escena, la actriz salió precipitadamente del estudio en su coche, a pesar de que una de las miembros del equipo intenta detenerla, pues no se encuentra en condiciones de conducir. Llega a su casa, se da una larga y reconfortante ducha y pasa una semana tranquila en compañía de su pequeña hija. Todos creen que ha abandonado, pero al cabo de esa semana se presenta de nuevo en el plató, siendo recibida por todo el equipo con aplausos. Ella se coloca uno de esos pájaros sobre su hombro, vestida y peinada impecablemente, todo un desafío para Hitchcock, que la contempla entre pesaroso y aliviado. Su sonrisa triunfal es una muestra de que ha superado la prueba, de que es una profesional y de que tiene mucha más clase de lo que tendrá nunca el director, por mucha fama y prestigio que llegara a conseguir. Todos creyeron que montaría un escándalo por lo ocurrido, pero no fue así.

El director aparece como un reprimido sexual que se pasa el tiempo haciendo chistes de mal gusto, que la cohorte de lameculos que le sigue a todas partes le ríen sin parar, y que aprovecha su posición preeminente para intentar conseguir sus oscuros propósitos. Se le insinúa procazmente a Tippi en alguna ocasión en que se quedan a solas, y aprovecha muchas de sus escenas para hacerla sentir indefensa. El papel se prestaba a ello.

Lo mismo que cuando rodaron Marnie la ladrona al poco tiempo, dicen que su última obra maestra. Aquí el maltrato fue sobre todo psicológico, la actriz quedaba desamparada frente a sus caprichos, y también el personaje que interpretaba daba pie a ello. Hitchcock, en su obsesión, llegaba a identificar la frigidez del personaje de Tippi con la que él le suponía por haberle rechazado.

Se presenta al cineasta como un déspota que por un lado se creía brillante y genial, y por otro lado se despreciaba a sí mismo por su aspecto, una obesidad galopante y una vejez que avanzaba a pasos agigantados. A su mujer también la maltrataba con su desdén y sus apelativos insultantes, según aparece en el film.

Cuando en mi infancia televisaron un ciclo dedicado a él, descubrimos una forma de provocar pánico que en nada tenía que ver con lo que estábamos acostumbrados. El misterio, lo que no se veía más que lo que sí, las primeras tomas de un cuchillo o una mano crispada, los gritos. La música de fondo como contrapunto perfecto. Es curioso lo mucho que necesita el cine de terror y suspense de la banda sonora. Siempre resultó un cineasta elegante, pese a lo retorcido de sus argumentos, el suyo era un morbo interesante, elegante. Un tema tan difícil y oscuro como el del crimen en sus manos cobraba una dimensión diferente, se lo contemplaba desde otra óptica. Nos poníamos del lado de la víctima y del asesino al mismo tiempo, pues llegábamos a entender sus oscuras razones.

Además tenía su lado travieso, al aparecer en todas sus películas en lugares en los que apenas se le veía, su firma personal. Era un guiño al espectador, buscando su complicidad, como un niño grande, guasón y caprichoso.

Estupenda Sienna Miller en esta película, quizá lo único que merezca realmente la pena en ella.

Sin embargo me ha gustado mucho más la versión protagonizada por Anthony Hopkins, actor interesante y magnético donde los haya. En esta ocasión se trata con sumo respeto la figura de Hitchcok, y sólo se habla de algunas de sus peculiaridades de forma velada, como su gusto por el alcohol y los puros, el hecho de que fuera muy celoso o que estuviera siempre a régimen por su obesidad, su inclinación por las rubias jóvenes. Me han fascinado las tomas de su casa, una mansión preciosa, con una piscina de ensueño y unos jardines maravillosos que su mujer cuidaba personalmente, interpretada por la inefable Helen Mirren.

Este film se centra en el rodaje de la que sería la última película que el director haría en blanco y negro, Psicosis, y se nos desvelan cosas que casi nadie sabíamos, como que está basada en un hecho real, sólo que éste era más truculento, pues el verdadero asesino coleccionaba en su casa trozos de los cuerpos de sus víctimas, 12 ó 13 mujeres en el momento en que fue detenido.

Anthony Perkins, el actor protagonista, tenía algunas similitudes con el personaje que encarnaba, pues vemos en una charla que mantiene con el director antes de empezar el rodaje cómo confiesa que él tenía una gran afinidad con su madre cuando era niño, hasta el punto de desear más de una vez que su padre muriera, lo que efectivamente ocurrió, algo que le hizo sentirse culpable toda su vida. Estaba deseando que le dieran el papel, harto de las comedias románticas que solían ofrecerle.

Scarlett Johansson encarna a una improbable Janet Leigh, pues el parecido en ningún sentido es más que remoto.

Me parece increíble que Hitchcock no consiguiera financiación para esta película y que tuviera que pagarlo de su bolsillo, pues el argumento no gustó a nadie por lo escabroso, y estaba basado en un libro del que mandó retirar todos los ejemplares de las tiendas para que nadie supiera el final. Al director le encantaba intrigar, sorprender a todo el mundo, dejar al público con la boca abierta, y de paso aterrorizarles un poco.

Me hicieron gracia los reparos que el censor le puso con el guión en la mano (el guionista iba diariamente al psicólogo por algunos problemas que tenía, entre ellos una difícil relación con su madre), pues quería estar seguro de que la protagonista no apareciera desnuda en la macabra escena de la ducha (“nunca he rodado escenas de mal gusto”, replicaría el director), ni tampoco el inodoro o tirando de la cadena (“en las películas americanas nunca han aparecido semejantes cosas” decía el censor, amenazando con que no se distribuiría aunque la rodase).

Vemos cómo Hitchcock se lamenta por todos los obstáculos que tiene que superar, a pesar de su prestigio tras una larga carrera, y critica que haya hecho ganar mucho dinero a los estudios y eso no se tenga en cuenta, todo exigencias y ningún reconocimiento. El director estaba empeñado en llevar adelante este film, después de un periodo de escasa inspiración creativa. Quería hacer algo distinto de todo lo anterior, se sentía prisionero del encasillamiento al que le sometían los productores, que querían según él que hiciera siempre la misma película.

Estupendos Hopkins y Helen Mirren.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Un poco de todo (XX)


- Qué costumbre tan lamentable hay ahora de sustituir los nombres de ciertos sitios por los de sus patrocinadores, que además son feos e incluso algunas veces impronunciables. El teatro Alcázar se llama desde hace tiempo Cofidis, empresa de préstamos. El teatro Benavente se denomina Häagen Dazs, la marca de helados, y el metro de Sol ha pasado a denominarse recientemente Vodafone Sol, los de la telefonía móvil.

Esto sí que ha escocido un poco, pues en algunas estaciones han intentado tachar o borrar de mala manera lo de Vodafone, o incluso cambiar el inicio de la palabreja para darle otros significados nada adecuados, como muestra la foto. Por lo visto los guardias de seguridad tuvieron que patrullar bastante al principio para evitar que se produjeran estos “cambiazos”, y los sindicatos del metro protestaron afirmando que “hay temas más urgentes que vigilar unas pegatinas”. Según dicen Metro ha cobrado 3 millones por poner esta publicidad durante 3 años.

Todos estos cambios son un atentado contra el buen gusto, nuestras costumbres y nuestra Historia. Es la señal inequívoca de que nuestro mundo es cada vez más materialista, de que el espíritu que anidaba en ciertas cosas está intentando ser erradicado. Un teatro con nombre de prestamista o de helado pierde toda su esencia vital, su alma. Un lugar con nombre de teléfono móvil deja de ser un punto de referencia y de encuentro básico en una gran ciudad como Madrid.

Cuántas más cosas y sitios verán modificada su denominación de origen, que está tan de moda últimamente. Si hasta el jamón de pata negra lo tiene, cuánto más un teatro con solera o una estación de metro de toda la vida.

- Hay una mujer mayor que toca el violín en la calle Alcalá esquina con Barquillo que, situada frente a un atril lleno de partituras, nos deleita a los que por allí pasamos de vez en cuando sin prestarle, como suele pasar, la atención debida. Recoge su largo pelo blanco en un moño italiano, y viste ropas de sport modestas. Todo en ella desprende, sin embargo, una elegancia innata, producto seguramente de una esmerada educación, que ahora se ve expuesta sin piedad a la fría intemperie, al desinterés ajeno sólo roto de vez en cuando por algún transeúnte un poco más sensible o con un poco más de tiempo, y a las crudezas de la vida en la gran urbe deshumanizada.

Recuerdo con deleite al grupo musical que se suele poner junto a la puerta de El Corte Inglés de Callao. Violines y chelos tocando pequeñas piezas de siempre, como en un mini concierto improvisado para agasajar los oídos de la concurrencia, que se arremolina en masa a su alrededor. Pero si te fijas en los instrumentos están desgastados por el mucho uso, y el semblante de los intérpretes no refleja precisamente satisfacción por el reconocimiento del público. Ellos, como tantos otros, tendrían que estar en otra parte, en alguna filarmónica, recibiendo ovaciones multitudinarias y reconocimientos bien pagados. Estos sobre todo, que son muy buenos.

Cuando dijeron que harían unas pruebas a los músicos callejeros para darles un “certificado de idoneidad”, algo que en Barcelona ya se ha hecho, aunque allí lo llaman “licencias”, me quedé un poco perpleja. Al principio creí que les querían dar una oportunidad laboral en el Ayuntamiento, para tocar en alguna banda municipal o algo así, pero no para conseguir autorización para seguir mendigando en la calle, que es lo que hacen en realidad. Por lo visto no podrá tocar el que no lo tenga, y además se prohíbe la percusión, los amplificadores, estar más de 2 horas en un mismo lugar, o cerca de escuelas, hospitales y residencias de ancianos, ni en lugares con mucha contaminación acústica o en calles estrechas. Igual se tienen que ir a tocar al campo.

Un permiso para mendigar, de eso se trata, avalado por el Ayuntamiento. Se están luciendo nuestras autoridades municipales, entre unas cosas y otras.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La Navidad próxima


Cerca de mi trabajo. Este año no lo han puesto
A veces creo que durante todo el año vivo en un trance en el que sólo unas pocas cosas me interesan, hasta que llega la Navidad y todos mis sentidos vuelven a mí. Es como si me despertara sólo de una Pascua a otra, como si fuera ayer que celebrábamos la última.

Y sí que pasan cosas durante ese tiempo. La última la operación de mi madre y la mía la semana pasada. A ambas era la 1ª vez que nos ponían en un trance parecido, aunque en el caso de ella es más sorprendente por su edad: es una suerte haber podido sortear toda una vida médicos y hospitales. Si el momento tiene que llegar, cuanto más tarde mejor. Ahora estamos las dos hechas una rosa, y damos gracias a Dios porque un año más estamos en este mundo y juntos.

Uno de mis crismas preferidos
La Navidad llegó para mí hace unos días, estando aún en noviembre, cuando al mirar por la ventana del salón de mi casa se detuvo mi mirada en la terraza de un ático lejano que suele adornarse con profusión de elementos luminosos navideños. Una clínica que ocupa los bajos de ese edificio deja también su impronta con un despliegue considerable de bombillas de un potente azul cobalto, que relaja la vista.

El empeño comercial de vendernos la Pascua con demencial antelación, por medio de escaparates decorados recargada y prematuramente con motivos navideños, no es capaz de abrir las puertas de mi mente y mi corazón a ese momento especial que nos han acostumbrado a imaginar desde la infancia con los tópicos de siempre, que constituyen sin embargo el mundo maravilloso en el que nuestros sentidos se adentran, gustosos, ya terminando el año, invariablemente.

En esta bota y en otra igual los Reyes traen chocolates
Ningún dictado del materialismo feroz que nos asola en estas fechas, más que nunca, desdibujando la hermosa composición que de la Navidad nos solemos hacer, puede inducirme a penetrar en ese reino mágico reservado a una época concreta del año, ni antes ni después. Me cuesta imaginar que hay lugares en los que, al no existir el invierno, se comen los polvorones y el turrón bañándose en la playa. Una Pascua sin frío ni nevadas es como un desierto, algo que nos parece anacrónico a los que estamos acostumbrados a que ciertas cosas tengan lugar, inexorablemente, en la estación invernal. Y eso que prefiero el clima cálido.

Me gusta echar un vistazo a las revistas de decoración, en las que siempre aparecen casas enormes que no solemos tener y en las que caben todos esos innumerables objetos navideños que se nos muestran. En ellas siempre hay una acogedora chimenea en el salón, sillones blancos que pocos se atreven a poner por temor a las manchas, escaleras que llevan a pisos superiores, exquisitamente adornadas.

Largas mesas vestidas con un gusto delicado para la ocasión y recreo de la vista, y multitud de velas, casi cirios, encendidas por todas partes, crean un ambiente muy acogedor. Los jardines que circundan las casas también dejan ver que la Navidad ha pasado por allí, lucecitas, algunas figuras típicas, y las fachadas, iluminadas de tal modo que no es difícil imaginar una escandalosa factura de la luz. La puerta principal con su acebo en la aldaba, y por supuesto mucha nieve alrededor.

Aunque no se vea lleva unas gafas doradas
He puesto las fotos que hice la última Navidad en mi casa, y alguna en la de mis padres, y mi hermana y mi cuñado. Aunque son imágenes sencillas, que no captan objetos especialmente glamurosos, al estilo de los que nos tienen acostumbrados las revistas de decoración, tienen para mí en sí mismas un encanto especial, un halo mágico que me hace evocar el calor del hogar. Una bola que cuelga del árbol, unas velas de vasito plateado, unos crismas y unas figuras colocadas aquí y allá. Las guardo como un preciado tesoro, y puede que a ellas se sumen otras que haga este año. Ahí las dejo, cuando ya se atisban los primeros destellos de una Pascua que vuelve a nosotros una y otra vez, incansable, deslumbrante, entrañablemente.

La flor de Pascua, blanca y de fibra óptica








La mesa es muy sencilla. Que no falten los langostinos





La vajilla recogida en la cocina

En casa de mi hermana y mi cuñado


En casa de mis padres. Las luces bajo la t.v.fueron de mi abuela paterna


martes, 3 de diciembre de 2013

Aquellas inolvidables series (III): Poldark


Fue Poldark una serie que tuvo audiencias multitudinarias en su momento, a finales de los 70. La calidad de la producción británica sumó con ella otra muestra más. La mezcla de aventuras y romanticismo consiguió enganchar al espectador desde el comienzo mismo de su emisión.

La acción transcurría a finales del siglo XVIII, y recreaba la vida en un pueblo de Cornwall, Penzance, en el Reino Unido, dedicado a la minería principalmente. Muchos de sus habitantes participaron como extras en la película. Las localizaciones son incomparables: las olas rompiendo espumosas en los acantilados, las verdes praderas en donde la hierba se mecía con el viento, y esas playas recoletas.

El protagonista, Ross Poldark, es un capitán que acaba de llegar de América y encuentra que muchas de las cosas que había dejado han cambiado. Su antiguo amor se ha prometido con un primo suyo, con el que se termina casando, y él conoce por azar a un golfillo en un mercado al aire libre, que resulta ser una chica, Demelza, de la que se compadecerá y se llevará a su casa como parte del servicio doméstico. Con el tiempo ella se enamora de él y, tras un único encuentro amoroso, queda embarazada. Aunque huye porque no quiere dar lástima, al final Poldark la hace volver para casarse con ella.

La trama está sumamente bien llevada y resulta muy interesante, a parte la estupenda recreación de la época. Los demás personajes se entremezclan en sus vidas azarosamente. Todos son actores ingleses y son, por tanto, maravillosos cada uno en su papel. El temible George Warleggan, interpretado por un magnífico Ralph Bates; Francis Poldark, el primo de Poldark, encarnado por Clive Francis; Elizabeth, el primer amor de Ross Poldark, casada 1º con su primo y luego con George; el doctor Dwaight Enys, interpretado en la 1ª parte por el bello Richard Morant, ya fallecido, y en la 2ª parte por Michael Cadman; Caroline, encarnada por la hermosa y sugerente Judy Greeson, es la esposa del doctor Enys; Drake, el hermano de Demelza, encarnado por el dulce Kevin McNally; Hugh, el joven aristócrata enamorado de Demelza, interpretado por Christopher Benjamin; Morwenna, la esposa del predicador, encarnada por Jane Wymark; y el odioso y repulsivo predicador Osborne Whitworth, al que da vida Christopher Biggins.

Magnífica la fuerza interpretativa de Ralph Bates, su elegancia y la intensidad que transmite con todo su cuerpo. Potente y maravillosa declamación.

Clive Francis conmueve por su forma de interpretar el personaje, arrastrado por el alcohol, atormentado, lleno de inseguridades, pero que es capaz de salir de sus propias sombras para dar amor a los que le rodean, a pesar de no ser muchas veces correspondido.

El doctor Enys es un personaje especial, siempre sereno, experto profesional, la salvación de ricos y pobres, aquejados de epidemias para las que la época tenía pocos remedios. Cuando él llega parece que se hace la luz. Los dos actores que lo encarnan entendieron su papel a la perfección.

Judy Greeson, sofisticada y bella, encarnando a Caroline, esposa del doctor Enys, es quizá la actriz que, pese la aparente frivolidad de su personaje, una mujer rica que ha vivido siempre protegida por su familia y que decide ayudar a los más pobres para hacerse querer, termina conmoviéndonos más que ningún otro. Su petulante alegría esconde detrás un corazón lleno de humanidad y generosidad, que se rompe fácilmente con las penurias ajenas y con el amor.

Kevin McNally compone un encantador, bondadoso y dulcísimo Drake, el hermano de Demelza. Sorprendentemente lo he descubierto en uno de los personajes de Piratas del Caribe, donde está irreconocible. Cómo nos transforma el paso del tiempo.

Morwenna es la enamorada de Drake, casada por la fuerza de las circunstancias con el predicador Osborne. Bella Jane Wymark, que representa la bondad y la pureza de corazón injustamente masacradas, y la amargura posterior.

El personaje de Osborne Whitworth nos pareció siempre repulsivo a mi hermana y a mí, el prototipo de tipejo obeso y libidinoso, y quedó tan marcado en nuestra memoria que durante mucho tiempo, y hasta el momento actual, todavía llamamos con ese nombre a cualquiera que se nos asemeje. El actor que lo interpreta es también un popular locutor radiofónico y abiertamente gay.

Y por supuesto los dos protagonistas principales, Ross Poldark, interpretado por Robin Ellis, que encarna el valor, el honor, la gallardía y la ligereza con las mujeres, y Anghared Rees como la maravillosa Demelza, personaje que caló de tal modo en la audiencia española que por aquel entonces muchos pusieron a sus hijas su nombre en recuerdo suyo. Tanto ella como Ralph Bates fallecieron años después, casualmente por la misma enfermedad, aunque con bastantes años de diferencia.

Luego hay unos cuantos personajes secundarios que contribuyen a dar vida a una historia fascinante: el matrimonio maduro y ruidoso que sirve en la casa de los Poldark; Verity, la hermana de Francis y su enamorado oficial de la Marina; los marineros del pueblo, siempre prestos a recoger lo que llega a la playa cuando los barcos naufragan, y que tienen su propio código de conducta, pues al que los traiciona termina empujado por los acantilados y, a pesar de su pobreza, tiran también las monedas que hubieran pagado la traición.

Uno de estos marineros, Carl Daniel, encabezó una revuelta contra los ricos, que se quedaban con sus pocas posesiones y los maltrataban. Cuando la bella y adinerada Caroline llega a la casa de una protegida suya, que apenas tiene para subsistir, se encuentra con él, que se había refugiado allí perseguido. Sabe que su destino es la horca si le cogen, y se lamenta de que sólo el que vive en la miseria tenga que temer de la justicia. Tiene lugar entonces un diálogo muy interesante, en el que se ponen de manifiesto las diferencias sociales entre ambos, aunque ella comprende.

Carl Daniel: “ Cuando el rico roba al pobre y le quita hasta el pan de la boca ¿quién le culpa?
Cuando un terrateniente condena a sus gentes al hambre ¿quién le cuelga?
Cuando un rey lleva a la guerra a miles de hombres que mueren por él… ¿quién le cuelga?”

Caroline: “Es usted peligroso Carl Daniel, cree en una causa”.

C.D.: “¿Y de qué me sirve? He perdido lo que más importa al hombre: la esperanza”.

Cuando termina la serie Elizabeth ha fallecido repentinamente, y Ross está consternado por la llegada prematura de la muerte en la mujer que fue su amor antes de su esposa. Le dice a ésta que lo mismo debió sentir ella cuando murió Hugh, “toda su caballerosidad y su sensibilidad bajo tierra”. Pero Demelza está dispuesta a olvidar pasados pesares y a vivir la vida con plenitud, y mirando a Ross a la cara mientras lo abraza le dice: “El futuro no existe. Vivamos el presente sin pedir más”.

Robin Ellis, el actor que da vida a Poldark, vive actualmente en alguna zona rural de Francia, felizmente casado. No tiene hijos. Escribe un blog donde cuenta su vida con más profusión de fotos que de literatura. Escribió un libro sobre su experiencia rodando la serie, y dice ver de vez en cuando a algunos de sus compañeros de rodaje, con los que trabó una gran amistad. Lamenta profundamente la muerte hace poco tiempo de Anghared Rees, su compañera Demelza, y la de Ralph Bates hace años, su enemigo en la ficción y su gran amigo en la vida real.

La pareja protagonista llevó la serie al teatro, a iniciativa de unos promotores que se empeñaron en contratarles sólo a ellos, por lo que resultó un fracaso. Como afirma Ellis, aquella era una obra coral, no basaba su éxito sólo en la interpretación de dos actores. Prefiere quedarse con el recuerdo 1º, en una época en la que dice haber sido muy feliz, un momento muy especial en su vida, en la vida de todos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Unos apuntes sobre Patti Smith


Me llamaba la atención no hace mucho una foto en la que se veía a la mítica Patti Smith saludando en la Plaza de Roma al Papa. En mi ignorancia me pareció una imagen anacrónica, porque si algo sé de ella es lo polémica que ha sido siempre, más que sobre su música. Su aspecto ya rechina un poco al ojo. Pero leyendo sobre su vida descubres un mundo complejo, a veces contradictorio, en el que incluso la religión católica tiene su espacio.

- Ya su famosa canción Gloria, una versión de Van Morrison, es toda una declaración de intenciones: “Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos (…). Mis pecados son míos, me pertenecen a mí, a mí”.

O esta otra afirmación: “Nunca pensé que fuera a llegar a los 30 años, pero envejecer me está gustando más de lo que pensaba”.

- Hija de ateo y de una cantante de jazz testigo de Jehová, fue educada en esta creencia. Siendo muy joven se quedó embarazada, y antes de abortar dio su hija en adopción a una familia católica, aunque ella no lo era. Su carrera apenas estaba empezando, y aún no era conocida. En 1994 se encontró con ella También se dedica a la música.

- Trabajó en su 1ª juventud en la cadena de producción de una fábrica. La frustración y la ira que esto le causó los reflejó en una de sus canciones.

- Su madre le introdujo en la poesía del s.XIX, especialmente Rimbaud, el poeta maldito. Ella dice que la poesía y el rock le salvaron la vida.

- Es considerada una intelectual punk-rock, una artista completa que además de componer también pinta y hace performance.

- Imagen del feminismo, se ha declarado bisexual. Fue famosa su amistad con el talentoso fotógrafo Robert Mapplethorpe, relación que duraría hasta la muerte de éste, en 1989, a causa del SIDA.

- Patti Smith ha apoyado causas políticas y sociales de todo tipo a lo largo de varias décadas, como la lucha del Tíbet, el partido Verde y la candidatura de Obama, y se ha opuesto a la guerra, especialmente contra la de Irak.

- Con su marido Fred, guitarrista de otra banda, fue muy feliz, y con él tuvo un hijo, que es guitarrista de su banda desde 2007, del que dice que toca como su padre, y una hija. “Encontré a mi hombre, y toda mi vida estuve buscando un hombre a quien amar”. Él murió en 1994 a causa de su alcoholismo.

- "No considero que escribir sea un acto silencioso, introspectivo. Es un acto físico. Cuando estoy en casa, con mi máquina de escribir, me vuelvo loca”, declaró en una entrevista en 1977.

- Patti siguió leyendo poesía en público. Claro que sus lecturas no eran comunes, pues su público estaba poblado de músicos de rock. Joey Ramone (cantante de Ramones) recuerda: "Cada vez que leía un poema, rompía el papel, o agarraba una silla y la tiraba contra la pared. Era fantástica". Pronto Smith se dio cuenta de que hacía falta algo más, e invitó a un guitarrista, Lenny Kaye, a que la acompañara en sus lecturas. Sus recitales se parecían cada vez más a conciertos de rock. La banda se fue armando poco a poco, alrededor de sus improvisaciones, de sus trances. James Grauelhorz, manager de William Burroughs, vio uno de esos recitales en St. Marks: "Cuando terminó, salió corriendo de la iglesia, a través de la gente, dejando a Lenny Kaye solo con el amplificador. La gente se volvió loca. Nos voló la cabeza. Yo estaba sentado junto a Burroughs, que se dio vuelta y me dijo: Ella lo tiene. Es una estrella".

- "Que venga el tiempo de nuestros sueños", escribió Arthur Rimbaud en La canción de la torre más alta. Son las palabras que eligió Patti Smith para la última página de su libro. Se ha alabado su talento como poeta y como escritora.

- En una entrevista aparecida en La Vanguardia el 21/5/2003, declaraba: "Tengo 57 años. Estoy viuda y tengo dos hijos, Jackson Frederick, de 20 años, y Jesse Paris, de 15. En estos momentos mis intereses son hacer bien mi trabajo, ser una buena madre, mantenerme sana y ayudar en los movimientos legales por la paz. Me gusta rezar y voy a la iglesia, pero mi dios está continuamente evolucionando".

- "Yo hablaba por los marginales, por los homosexuales, los drogadictos, las mujeres denostadas. Yo hablaba por la gente que no tenía voz y les daba coraje. Había demasiada gente sola que necesitaba a alguien".

- La Vanguardia: ¿Por qué hacía eso?

Porque yo había sido uno de ellos, había estado en el infierno. Pero era mucho más dura y podía darles fuerza.

–L.V.: A los 27 años ya era una leyenda.

Yo no era consciente y nunca me preocupé por escalar puestos. He tomado decisiones en mi vida que podían haberme hundido como artista; ya sabe que me retiré durante 16 años, tras el concierto más populoso de mi carrera, 85.000 personas.–L.V.: Se fue a un oscuro suburbio de Detroit.

Con mi marido Fred, el guitarrista de MC5. De día hacía la colada y cambiaba pañales. De noche, escribía.

–L.V.: Usted ha sobrevivido a todos y a todo.

Viví una juventud extrema, he consumido muchas drogas, pero respetándolas. No las utilizaba para salir de fiesta, me acerqué a ellas con la mentalidad de los indios. Utilizarlas para ampliar el conocimiento, como medicina para el cuerpo y la mente. Procuro mantener el equilibrio, nunca como “fast food”, no voy al McDonald's, bebo mucha agua y siempre intento mantener una actitud positiva, aunque esté enfadada.

– L.V.: A los 16 años tuvo un hijo y lo dio en adopción. ¿Cuántos poemas le ha escrito?

Fue a los 20 años, pero los poemas que le he escrito es algo que no le importa a nadie.

Incluso cuando llevas una vida muy dura es tu vida y tienes que sacarle lo mejor, encontrar las mejores cualidades en todo lo que haces.

Yo quería ser artista y no me interesaban las personas normales. Luego, cuando me casé y tuve mis hijos, me di cuenta de lo difícil que era esa vida y aprendí a respetar y valorar las dificultades del hombre corriente. Cuando mi marido murió, comprendí que eso que me pasaba amí le ocurría amillones de personas. Me siento afortunada.

A Patti Smith la ha perseguido siempre la polémica. La última tuvo lugar cuando en un homenaje el cantante Bono, De U2, que participaba con un discurso, se refirió a ella como "hermana, amante y madre" a lo que ella, al ir a recoger el premio que le daban respondió: "No soy tu madre, Bono, haz tu sucio trabajo. Que te jodan".

Debo decir que adentrarme en su mundo ha sido una experiencia intensa y agotadora. Su figura te cautiva y absorbe todas tus energías. Me ha pasado algunas veces con algunos posts que he escrito, cuando el tema ha sido apasionante. Aunque en su caso me ha dejado un poso doliente, desgarrado, y al mismo tiempo esperanzador, luminoso. Te remueve por dentro, te toca fibras sensibles que están en lo más profundo de tí, y te provoca un estado emocional extraño, entre desazonante y placentero. Hablar sobre esta mujer ha sido sin duda algo diferente.

 
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