
Son dos los que recientemente me han cautivado, el primero de Antonio Gala, del que últimamente estoy leyendo una novela que publicó hace tiempo, Los papeles de agua, que no me está gustando nada por cierto, porque carece me parece a mí de un argumento sólido y es en realidad un mero pretexto que tiene el escritor para dar rienda suelta a sus pensamientos y su visión del mundo. Gala me ha gustado siempre mucho como articulista y en las entrevistas que le hacen en prensa y televisión. Es un prodigio de sensibilidad y cultura, de fino sentido del humor. Hace unos días se ha sabido que está enfermo, pero él le planta cara a la muerte, con su particular coraje y sabiduría.
Si ya no vienes, ¿para qué te aguardo?.
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.

Cuando tu llegues
y llegarás llorando,
de tan largo esperar
¿que te diré?.
Y en mi angustia de amor
siempre aguardando,
reencontrada ¿cómo te amaré?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario