martes, 21 de agosto de 2012

Cita a ciegas


Cada vez confío menos en que el sistema de eDarling al que me apunté vaya a traer el amor a mi vida, como reza su publicidad. Hubo una persona que me interesó a mediados del mes pasado, y él también pareció interesarse mucho por mí. Enseguida me pidió el teléfono, y me gustó que fuera tan directo, pero yo estaba de vacaciones fuera de Madrid y hubo que esperar. Cuando llegó el momento de quedar, a él le tocaba estar con sus hijos, puesto que también está divorciado, y ya la cosa se había enfriado. Me llamó una noche y me pareció una persona muy agradable, pero la cosa no fue a más. Quizá porque llevaba poco tiempo separado y aún no tenía las cosas muy claras, quizá porque muchos son los que se montan la película de rehacer su vida y cuando llega la hora de la verdad se acobardan, el caso es que me pareció un hombre muy atractivo en la foto de su perfil y muy cercano hablando con él. Una lástima que la cosa no prosperara.

Sin embargo al poco surgió la oportunidad de salir con otra persona. Era mi 1ª cita desde el año 93, cuando empecé a salir con mi ex marido. Se dice pronto (qué lástima por favor). Él superó mis expectativas, porque en eDarling la mayoría de la oferta masculina que hay es bastante deprimente, encuentras de todo, desde el señor que aparece besando a la vaca que tiene en el establo hasta el que se le puede ver a bordo de un gran velero surcando los mares.

Este con el que quedé era de estos últimos. Una persona muy educada, muy sibarita, vestido con camisa de Ralph Lauren y pantalón de sport estiloso, con un buen trabajo que le permitía llevar un tren de vida alto, inteligente (no dijo ninguna tontería en las algo más de 3 horas que pasamos juntos, que es bastante más de lo que puedo decir de la mayoría de hombres que conozco), pero no me pareció todo lo cercano que hubiese querido. Hablaba mucho de dinero, de posesiones, y demasiado de su ex mujer, a la que a pesar de reprochar algunas cosas aún se ve que seguía queriendo. Muy poco tacto por su parte, la verdad. En ese sentido no me pareció que fuera desenvuelto, que supiera estar, a pesar de haber salido ya con otras personas. En mi caso sí era la 1ª vez que salía con alguien desde mi divorcio, yo estaba más verde en ese sentido.

Nada que objetar salvo que no era mi tipo. Ni físicamente, porque sus ropas de marca no conseguían tapar un cuerpo como yo llamo de los de faquir (piel sobre huesos), ni emocionalmente, pues a mí me va más una persona sencilla, natural, cercana, dulce, sin aires de grandeza, generosa en sentimientos. Este hombre estaría escaldado por experiencias anteriores y no terminaba de confiarse, pero esa no es la actitud cuando entras a formar parte de un engranaje como el de eDarling.

De todas formas, esto de las citas a ciegas (que no son tan a ciegas porque sabemos algunos aspectos de la otra persona con antelación, y también su apariencia), no creo que sean para mí. Donde esté el poder conocer a alguien en tu ambiente habitual, tratarlo poco a poco, sin intenciones planificadas, y dejando que surja lo que sea, es lo mejor. Aunque nunca se sabe dónde puede uno encontrar lo que busca.

Me sorprendo a mí misma al comprobar cómo he cambiado en los últimos años. Jamás pensé verme en lides como ésta, nunca me creí capaz. Yo no sé ligar, no sé cómo se hace eso, soy muy torpe.Y sin embargo ahí estoy, contándole mi vida un poco por encima a un desconocido y haciendo él lo propio conmigo. Pero si esto va a ser así siempre resulta muy aburrido: ni yo tengo ganas de oir muchas historias ajenas, porque los divorciados pocas cosas buenas podemos contar de nuestro pasado amoroso, ni me apetece estar repitiendo mi historia una y otra vez, que hasta yo misma me canso de escucharme siempre decir lo mismo. Mi hermana me dice, con mucha sorna, que escriba un resumen de mi vida (un manifiesto lo llama ella), se lo enseñe al susodicho para que lo lea, y cuando termine le diga: “Turno de preguntas. ¿Tienes algo que decir?”. Jajajaja, estaría bueno.

No hay romanticismo en este tipo de citas, no existe la espontaneidad, y la ilusión es relativa. Que un programa informático te sugiera parejas que coincidan lo más posible con tus gustos y pensamientos es lo más frío que pueda uno encontrar en el amor. Además a estas dos personas las vi en un apartado que han creado hace poco en eDarling, donde te sugieren gente que no coincide enteramente con los parámetros que has señalado, pero que quizá también te puedan interesar. Ninguno de los dos tenía formación universitaria, ni la estatura que a mí me gusta en un hombre, ni la edad (aunque sólo por poco). Quizá no hay que ser tan estrictos con estas cosas, pero bueno, ya que se puede elegir como si fuera un catálogo, como cuando vas a una tienda a comprar unos zapatos, quieres los que tengan mejor apariencia según tus gustos, los que resulten más cómodos cuando te los pongas, los que tengan buena calidad para que duren lo más posible.

La persona con la que quedé me comentaba, hablando de sus salidas nocturnas con sus amigos en busca de alguien interesante al que mereciera la pena conocer, la cantidad de personas que están solas. Vivimos en un mundo donde el amor es un sentimiento cada vez más enaltecido, y a la vez también más escarnecido con la pandemia de divorcios y separaciones que no deja de crecer.

Creo que al final eDarling es un medio como otro cualquiera para conocer gente y, quién sabe, llegar a algo más que una amistad. No sé si en mi caso surtirá efecto pero bueno, las cosas no suceden si no se hace lo posible para que tengan lugar.


2 comentarios:

Maria Martin Larrea dijo...

Hola Pilar,

Yo trabajo en eDarling y la verdad me ha gustado mucho leer tu historia. Te podrías poner en contacto con nosotros en prensa@edarling.es ?

Un saludo,
Maria



Maria Martin Larrea dijo...

Hola Pilar,

Yo trabajo en eDarling y la verdad me ha gustado mucho leer tu historia. Te podrías poner en contacto con nosotros en prensa@edarling.es ?

Un saludo,
Maria



 
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