jueves, 13 de septiembre de 2012

El incierto camino hacia el amor


Qué cosa más complicada resulta esto de encontrar pareja. En eDarling no terminamos de ponernos de acuerdo los hombres y yo. Me mandan sonrisas y mensajes seres que me parecen venidos de otros mundos, pues por su apariencia se asemejan a un puñado de elfos salidos de algún bosque encantado con la esperanza de encontrar, supongo, al hada de ese cuento que nos han contado a todos de niños. Como soy así de radical, los borro directamente de mis parejas sugeridas sin darles tiempo para la insistencia.

Y no siento piedad alguna al hacerlo. Es como pisar una cucaracha o cualquier otro bicho que te de aprensión y temas que termine invadiendo tu casa, tu vida, porque la mayoría de estos tipos van avasallando, como si con ello pudieran sofocar una posible negativa que dañaría su ya maltrecho orgullo. Cualquiera sabe que si deseas algo hay que ir con diplomacia, con suavidad y tiento. Al fin y al cabo, cuando demandas algo esperas conseguir la atención del otro sobre tu persona, su interés y su simpatía, y si llegas con impaciencia y exigencia no consigues nada.

Las fotos son lo peor, con pinta de chulo-putas en bañador, gafas de sol panorámicas para que no se les vean los ojos, que son la ventana del alma, y sentados en una moto enorme o en la carrocería de un supercoche. Cuánta prepotencia, exhibicionismo, macarrada y, en el fondo, complejos. Esas imágenes las encuentro incluso ofensivas, me causan el efecto contrario al que pretenden conseguir.

Y ¡por favor!, que no pongan en su perfil cómo sería su día ideal, cama, comida, cama, cine, cama, adornándolo entre medias para paliar el efecto con paseos románticos por la sierra o la playa. La alcoba debe estar alejada de los contenidos de los perfiles, porque asuntos tan íntimos se dan por sentados en las relaciones de parejas y no hay por qué sacarlos a relucir en según qué sitios. A todos nos gusta el sexo, todos tenemos nuestras necesidades, no hay señal más evidente que esa de que estamos vivos, no hace falta llevarlo escrito en la frente todo el tiempo.

Cuando alguna pareja sugerida me gusta, soy yo la que mando mensaje (me costó mucho empezar a hacerlo, no suelo tomar yo la iniciativa, con alguna excepción), pero o visitan mi perfil y no me contestan, enmudecidos por la avalancha de datos, ángulos y perspectivas que se les viene encima, incapaces de asimilar todas las posibilidades, o simplemente no saben siquiera de mi existencia porque no se meten en eDarling, ocupados en cosas mejores que hacer. Ha habido uno que me ha aplicado la misma vara con la que yo he medido a tantos otros, borrarme directamente de sus parejas sugeridas sin llegar a contestar. Me lo tengo merecido, por déspota.

He pensado que quizá debería cambiar la foto de mi perfil, demasiado sugerente. La mayoría de los hombres se acojonan cuando ven belleza y exuberancia (pffff…). Es lo malo de no haber nacido en un país tropical, donde estas cosas son normales. Además estoy haciendo lo que muchos, poner una imagen de hace años, cuando las miserias del divorcio y sus estragos aún no han hecho mella en el físico. Hace 6 años estaba mucho mejor que ahora, evidentemente, pero sólo en algunos sentidos, aunque un hombre que no te conoce de nada y te ve por 1ª vez le importa un pimiento tus resonancias personales: lo que entra por el ojito es lo que cuenta.

En realidad la mayoría están muy lejos de dar la talla en casi ningún sentido, pero no parecen querer darse por aludidos. ¿Que no me va a querer nadie?. ¡Anda ya!. Pobres, tienen en el fondo tan pocas esperanzas como nosotras. No creo que mujeres y hombres nos sintamos tan distintos en estas cosas.

Terminaré poniendo una foto reciente, hecha por la supercámara que le regalé a mi hija por su cumpleaños, que me retrata tal como me veo en el espejo, y no con esa pinta de vieja gorda con que aparezco cuando me fotografía cualquier otra cámara. Hay que ser auténticos, no tener miedo de las consecuencias. Quién sabe, a lo mejor tengo más éxito, a ellos les gusta vernos lo más normales posibles, arregladas pero sin estridencias, si no se apabullan.

También debería cambiar el contenido de mi perfil, poner lo que pone casi todo el mundo, ser más convencional. En el momento que escribas algo que se salga un poco de lo habitual, ya hay extrañeza y desconfianza. Lo de que tengo hijos no puedo ocultarlo, que es lo que menos les suele gustar. Ellos pueden estar divorciados y tener hijos también, y más que yo, pero nosotras no, nos quieren solteras o divorciadas y sin cargas familiares, en exclusiva y a plena disposición. A lo mejor dudan de nuestra capacidad para hacernos cargo de la situación, aunque yo sí dudo de la capacidad de ellos para hacerse cargo de la suya, en desventaja como están porque los hijos se suelen quedar a cargo de la madre y ellos se ven distanciados del núcleo familiar y deterioradas sus relaciones.

Encontrar a un hombre sencillo, natural, noble, generoso de corazón, sensible, inteligente, con un aspecto medianamente agradable, y que no sea egoísta, va a ser tarea complicada. Algunas me han dicho que no espere nada si me monto esa película, que el mundo real es otra cosa, que lo que quiero no existe. No sé, igual tienen razón, pero prefiero comprobarlo por mí misma.

2 comentarios:

Vicente Sanchis Raggio dijo...

He llegado a tu blog casi por casualidad. He leído tu post y estoy totalmente de acuerdo en todo. Salvo en una cosa: no eres quimerica. Estás buscando lo que en realidad trae la felicidad. ¡Animo!

pilarrubio dijo...

Gracias Vicente, aunque cuanto más tiempo pasa más cuenta me doy de que hay muchas otras cosas que también dan la felicidad y a las que muchas veces no damos suficiente importancia. Todos tenemos anhelos que no han podido verse cumplidos, pero no hay que empecinarse en ellos, sino disfrutar más de lo ya conseguido en la vida.

Gracias de nuevo Vicente, me alegro que te gustara mi post. Un saludo. Pilar.

 
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