martes, 8 de noviembre de 2011

París


Por estas fechas viajé a París con mis hijos hace dos años, y en su momento puse fotos que encontré en Internet para adornar el post que escribí contando mi visita. Ahora pondré algunas de las que yo hice y que he encontrado en el portátil de mi hija, donde las ha descargado.

 La Torre Eiffel, cómo no, a la que hice fotos hasta aburrir, desde todos los ángulos y distancias. Estoy fascinada por su diseño. No comprendo cómo los parisinos quisieron deshacerse de ella en su momento.

El tiempo no acompañaba mucho. Salvo el primer día, que fue soleado, estuvo nublado, lloviznaba y corría un viento desapacible. Hay que ir en otra época. El mes anterior habría estado muy bien. Además allí se deja notar el frío antes que aquí, aunque los parisinos se sientan en sus famosas terrazas hasta casi diciembre, como si las inclemencias meteorológicas no les afectaran.
 Aquí estoy con Miguel Ángel. Cómo ha cambiado desde entonces. Las vistas del Sena y de la Torre Eiffel desde aquel puente donde nos hicimos esta foto son increíbles.

Tengo otra foto con Ana en la Torre Eiffel pero no debió gustarle cómo salía porque no la ha descargado.

El edificio de El Louvre es tan maravilloso como las obras de arte que encierra en su interior. No podía dejar de mirar su belleza, la forma de sus tejados, los relieves de su fachada. De noche la iluminación que tenía era espectacular. Me tenía hipnotizada.



Esta es una imagen de Las Tullerías tomada desde la Torre Eiffel. Elegancia, magnificencia. Todo en París es señorial.


La Ópera de noche. Este edificio tenía diferentes tonos según cómo le diera la luz y según la hora del día. Grandes y preciosas arañas de cristal adornan sus estancias.

Notre Dame. Llegamos tarde y ya no pudimos subirnos al campanario, pero la visita que hicimos por dentro mereció la pena, porque es maravillosa. Las cristaleras tienen un color azul cobalto que cuando pasa la luz a través de ellas produce unos efectos increíbles.


2 comentarios:

Sara López Moreno dijo...

Qué bonito. Yo he estado en Irlanda hace poco y también tengo ganas de visitar la torre infiel, como la llama mi padre, pero me da miedo ir a verla con mi novio... (por el nombre que le da mi padre).

Un saludo,
Sara.

pilarrubio dijo...

París es una ciudad muy romántica, para ir en pareja. Te recomiendo que vayas con tu novio a verla, te encantará.

 
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