lunes, 23 de agosto de 2010

Camilo Sesto

Cuántas cosas se han dicho sobre Camilo Sesto desde que tuvo a bien regresar a este su país, nuestro país, hace unos años, después de mucho tiempo de ausencia. Él, que había sido una gran figura de la canción, perfecto tanto en lo vocal como en lo interpretativo y en lo estético, y como ser humano, volvía convertido en otra persona (en realidad ya no era el mismo cuando se marchó), alguien que guardaba un cierto parecido con el que fue un día, pero que no era él.

Y es que no hay nada peor para un artista, y más de las características de Camilo Sesto, que ver sus facultades mermadas, agotadas por tantos años de esfuerzo dando al público lo máximo que podía dar de sí. Ni tampoco comprobar cómo su música ya no se llevaba y no conseguía adaptarse a los tiempos que corrían. Pocos son los artistas que consiguen hacer eso, porque reciclarse es renunciar a la esencia de su ser, de sus raíces, para someterse a las pleitesías de las modas, siempre pasajeras, que distorsionan su estilo. Los que lo han conseguido, por lo menos aquí en España, han quedado convertidos en un híbrido extraño, ridículo diría yo, que podía llegar a ser comercial (lo que busca cualquiera es vender, seguir viviendo de esta industria, no sólo que te sigan recordando y reconociendo), pero que nada tiene que ver con la verdadera personalidad de los que iniciaron, años ha, su carrera profesional. No siempre adaptarse a los nuevos tiempos es evolucionar.

Yo recuerdo a Camilo, siendo una niña, cantando en muchos programas de televisión, en blanco y negro, y ya por entonces admiraba no sólo la belleza de su voz y de su porte, sino también ese halo de sensibilidad melancólica y a veces desgarrada que siempre tenía. Me gustaban todas sus canciones, y ahora cuando las escucho me gustan más todavía, porque sé apreciar mejor la perfección de su interpretación y el sentido de sus letras, tan profundas y hermosas.

Pocos podrían imitarle, porque su voz cambiaba de registros constantemente, desde los más graves a los más altos, sin solución de continuidad, con una maestría que nadie más que él pudo alcanzar en su estilo.

Era muy elegante, muy sencillo, muy afectuoso. Recibía el aplauso del público con verdadera gratitud, era el alimento de su alma. Sin él, no era nada.

Canciones como Melina, Algo de mi, El amor de mi vida, Si tu te vas, Mi buen amor, nos han removido algo por dentro cuando las escuchamos en su momento, todas tenían un significado profundo que iba más allá de la simple inspiración artística, todas eran dulcísimas, deliciosas y trágicas. Y su manera de moverse en el escenario, acompañando cada letra, cada melodía, expresando con todo su cuerpo y su rostro la intensidad que cada una requería, sin artificios.

La ocasión más impresionante que le recuerdo fue la última vez que interpretó a Jesucristo Superstar, cuyos registros eran verdaderamente agotadores, exigían que diera lo máximo de sí mismo. En un momento dado se quedó sin voz. Él, desesperado, se arrodilló llorando ante el público, pidiendo perdón y ocultando su cara entre sus manos porque no podía seguir. El teatro en pie le ovacionaba, interrumpida la representación. Parecía Camilo el mismísimo Jesús que ya iba a ser crucificado. Cómo me dolió verle sufrir así. Aquello fue el inicio del fin para él.

Camilo Sesto siempre interpretó con el corazón, y poco más le hacía falta para llegar al público. Al contrario de lo que se acostumbra hoy en día, cuando las actuaciones de las grandes estrellas van acompañadas de una ingente parafernalia visual y sonora, él se mostraba en solitario, siempre impecablemente vestido, ofreciendo únicamente su persona para que nosotros, su público, hiciéramos con él lo que quisiéramos.

Y ahora sucede lo mismo, en eso no ha cambiado. Se empeña en aparecer ante la opinión pública como si no hubieran pasado los años, como si siguiera siendo el que era, exponiéndose sin defensas al despiadado ojo crítico de los medios de comunicación que, desde hace mucho tiempo en este país para nuestra desgracia, se dedican a despedazar a las personas, da igual de quién se trate. Vino con su hijo, tan parecido físicamente a él y al que crió alejado de la maledicencia que él tan bien conoce, y tuvo que volver a enviarlo fuera con la excusa de que debía estudiar y buscarse un futuro profesional. A pesar de lo mal que lo trataron la última vez que estuvo entre nosotros, no ha podido dejar pasar más años sin pisar su patria, sin venir de nuevo a ella para quedarse a vivir otra vez. Pero ¿qué ha pasado desde entonces?. Especulaciones sobre su estado de salud físico y mental, sobre su orientación sexual y sobre la situación de sus finanzas, temas todos que pertenecen a la esfera de su vida privada.

La primera vez que le vi cuando reapareció me quedé estupefacta: no podía casi reconocerlo. Luego comprobé con dolor los estragos que el olvido y el tiempo pueden llegar a hacer en un espíritu sensible y entregado. Me recordó a Michael Jackson, porque también como él parecía una sombra esperpéntica de lo que fue, un muñeco roto disfrazado de un personaje que ya no era él, como si fuera una máscara grotesca expuesta al público no ya para echarnos en cara lo que habíamos hecho con su persona sino para intentar sentir de nuevo el cariño de sus seguidores y hacer que las nuevas generaciones le conociesen. Sólo consiguió que se burlaran de él.

Resultó fallido el intento, aunque ahora dice que va a dar un par de conciertos dentro de dos meses para despedirse definitivamente, como si nos debiera algo todavía. Y es justo al revés, somos nosotros los que tenemos con él una deuda impagable, porque pocos artistas se han entregado tanto y han sido postergados tanto también. Fuimos desconsiderados, no supimos agradecerle todo cuanto había hecho por nosotros, ofreciéndonos su buenhacer para que lo disfrutáramos. Y cuando ya sus fuerzas se agotaron, dejamos que se marchara sin despedirnos de él y corrimos un tupido velo sobre su memoria, como si nunca hubiera existido.

Yo desde luego no, siempre le eché de menos y noté su falta en el panorama musical, con frecuencia atroz, que siguió a su marcha. Ahora que está de nuevo entre nosotros, por encima del bien y del mal me parece a mí, le escuchaba decir el otro día, recitando la letra de una de sus más bellas canciones: “Siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora”. Porque su vida sigue estando reflejada en todo cuanto escribió, y el amor tiene su lugar en el corazón, da igual la edad que se tenga. Lo mismo que él lo tiene en nuestro corazón, da igual el tiempo que pueda pasar.

13 comentarios:

gilberto dijo...

Camilo sesto uno de los mejores cantantes y compositores de los años 70's 80's y 90's Gracias Camilo por ese legado que nos dejaste, hoy en dia canto tus canciones creo que con la capacidad y tecnica como lo hiciste durante tu carrera musical, por que me gustan mucho y tambien porque es una forma de darle continuidad a ese trabajo tan grande que dejaste y que ya he logrado en muchas personas de esta ultima generacion conozcan y sepan de que se perdieron

Anónimo dijo...

Hola el mejor de los cantantes que lo dio todo por nada y que siempre seguira necesitando a su publico que lo aclamo por siempre yo te hago un homanaje cada vez que interpreto uno de tus temas

gjanietf dijo...

Para mi sigue siendo uno de los mejores cantantes que he escuchado y eso que en su epoca de gloria yo ni pensaba nacer. Por otro lado son muchos los artistas que por el mero hecho de vender discos han dejado atras su esencia y un GRan ejemplo es Shakira. Me gustaba mucho su musica cuando adolescente pero desde que hizo el estupido y riduculo llamado "cross over" canta Horrible.

Alejandra dijo...

Para mírepresenta un Gran Romantico! Excelente Compositor y una Voz Única. Es una lástima el cambio físico que ha tenido. Es casi imposible reconocerlo. Y su voz, si bien no la conserva como antes, creo que entrenandola podria seguir dando mas de Camilo. A mí me Encanta Camilo Sesto!!!!

pilarrubio dijo...

Me alegro de que os guste a todos. A mí es un artista que toca mi fibra más sensible cada vez que interpreta, desde cuando lo oía de niña. Un saludo a todos y gracias por vuestros comentarios!!

Daniel dijo...

Muy buenas noches, Pilar.
Este comentario te lo escribo para, primero, agradecerte este gran homenaje que le has hecho a Camilo, no solo realista, sino humano. Un retrato de letras que se palpa salido del corazón de una persona con verdaderos sentimientos. Me he visto identificado en muchos de tus párrafos como lanza justiciera que intenta en vano hacerle un nudo al pasado para que podamos tragarlo mejor: la idea de la máscara grotesca como tú bien dices es una imagen que me fulmina el alma y me inunda el ser de pena, cómo lo engañaron, cómo emborronaron su tabla de prioridades para hacerle creer cosas, cuán vulnerables son las personas buenas, y de la misma forma que los buitres roen la carroña, el aro por el que todos los artistas deben pasar tiene dientes, y picos y el que no lo atraviesa de una pieza no pasa.
Tengo 22 años y no tuve la suerte de convivir con Camilo en su momento de apogeo, pero no por ello dejo de sentirme ultrajado por la misma causa. Qué dura es la carga de no decepcionar al público, cuando se está ahí arriba y qué fácil se puede convertir esto en una obsesión... en el mismísimo camerino puedo imaginármelo hoy en día, con toda su ilusión mientras, fuera, los arpones cargados para atentar contra sus buenas intenciones, es duro y me cuesta tragar el buche, pero en noches como esta este trago me fastidia más que nunca el tragarlo y no entiendo por qué, y no me veo a mí ni a nadie merecedores de escuchar una canción tan brutal como Getsemani, interpretada por Camilo, a sabiendas que ese tipo de giros vocales le costaron su carrera, bien por cabezonería, bien por engaño, bien por sobreexplotación, o quizá, y por qué no, irresponsabilidad del pobre Camilo de no tratar con mesura su propio éxito. Son muchos pájaros para mi pequeña cabeza, así que lo voy a dejar, no sin antes agradecerte de nuevo este artículo que me ha empujado a escribir yo también hoy, y que me hace ir a la cama bastante más nostálgico, pero con un pequeño sentimiento de esperanza en el ser humano que hoy en día se diluye en el mal tan facilmente.

pilarrubio dijo...

Me alegro mucho de que te haya gustado lo que escribí. Aunque no vivieras en la misma época en la que él desarrolló su carrera, como yo que sí tuve esa fortuna (era una niña pero supe apreciar lo que quería transmitir) Camilo es un artista intemporal, como todos los grandes. Un abrazo Daniel. Pilar.

mariah dijo...

Excelente reseña, me encantó! A
Camilo para mi es el artista mas completo de todos los tiempos, tengo 22 años y es mi cantante favorito. Desde la primera vez que le escuché quedé hipnotizada con su voz, cuando lo vi, quedé impresionada con su porte y belleza, que manera de transmitir tantas emociones!! El mejor interprete.
Lástima que en su país, no se le valore como él se merece, empezando por la prensa, y porque no también por las personas que hacen mas caso a otros temas como su vida personal y hacen a un lado lo que verdaderamente vale, y hagan mas caso a artistas que ni siquiera tienen la mitad de artistas que él, porque si duda alguna es un referente de la música española. Y más aún que triste que en su pueblo Alcoy, tengan que hacer un grupo de personas movilizaciones para que le otorguen una calle, cuando desde hace mucho y sin necesidad de ello deberiron otorgarsela. No solo se merece eso, se merece un gran homenaje, y porque no? Una estatua en Madrid.

pilarrubio dijo...

Me alegro Mariah que te gustara. Este ha sido uno de los posts más comentados en este blog. Camilo sigue siendo una figura mundialmente reconocida, da igual los años que pasen. Gracias por tu comentario y un saludo. Pilar.

Anónimo dijo...

Camilo es sin lugar a dudas uno de los mejores cantantes de los cuales desde que tenia 18 años escuchaba sus canciones y poco a poco adquiriendo sus LP (para entonces) y hoy dia casi todos los CD´s donde temas como Y No... Tres Veces No, Girasol, Memorias, Agua de Dos Rios, Discretamente; Jamas, Perdoname en esos registro de voz que Camilo en su momneto dominaba con una maestria envidiable, de verdad que era todo un deleite, la pasion y el sentimiento que Camilo transmitia en sus interpretaciones, hoy dia se respeta todas las razones de causas humanas por las cuales, se evidencian cambios fisicos y en su admirable voz.... La primera vez que vi a Camilo fue en el Hotel Hilton de Caracas - Venezuela quede simplemente encantado al ver en persona a mi artista predilecto de quien seguia en lo posible, su trayectoria... hasta del reciente y lamentable robo que sufrio en su Vivienda... Conoci a una de su mas cercanas Amigas la Sra Angela Carrasco a la salida de una Emisora de radio tambien en la Ciudad de Caracas; de lo que tambien conservo el buen recuerdo... en tal sentido pido con todo respeto las mejores consideraciones y atenciones para con Camilo Sesto... que bien se lo merece .... Una Voz inolvidable

Desde Venezuela Jose

pilarrubio dijo...

Estoy completamente de acuerdo. Muchas gracias por tu comentario y un saludo. Pilar.

kontxi dijo...

Yo si viví, esa época que cantaba mi hermana mayor sus canciones, de echo tengo todos sus discos cintas y DVD que sacó.
Fui su fan n1 estaba en su club de fans de Barcelona.
Incluso interpreté la obra de teatro de Jesucristo superestar, haciendo el papel de m Magdalena , a voz , como Angela carrasco.
Ahí sentí el.amor a su voz, .
Lo que nunca entendí que le.pasó, a su voz.
Es como si el hubiese querido ser eterno. ..sin saber que lo es.
Gracias Camilo contigo aprendi a llorar el amor, a cantar el amor, el miedo, y el cariño.
Todas tus canciones son muchos abanicos negros que anunciaron tu llegada.
Son melancolía, ... dime porque señor , hazlo pronto o yo me voy a arrepentir.

pilarrubio dijo...

Gracias por tus palabras Kontxi, son muy emotivas. Me alegro que mi post te haya traído tantos recuerdos. Un abrazo.

 
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